La industria extractiva de los áridos está realizando un importante esfuerzo por adaptar sus explotaciones mineras a cielo abierto y sus plantas de tratamiento a las exigencias medioambientales que, a inicios del siglo XXI, requiere la sociedad.
El respeto por la calidad paisajística, junto con los aspectos económicos, sociales y medioambientales, son, hoy en día, componentes esenciales para la integración de esta actividad extractiva en su entorno.
La publicación "Áridos. Guía de buena apariencia en canteras y graveras" nace para mostrar, de manera original y novedosa, una serie de medidas para mejorar la imagen de la empresa, no sólo de cara al exterior sino, también, de cara a la propia empresa y a todos sus trabajadores.
Las empresas extractivas manifiestan una clara conciencia de que el paisaje se transforma, por la propia esencia de la actividad. Sin embargo, este problema sigue siendo difícil de abordar debido al carácter subjetivo de los criterios estéticos.
Para responder a esta dificultad, la Asociación Nacional Española de Fabricantes de Áridos -ANEFA- ha realizado esta publicación que nace con el propósito de:
Aportar ejemplos y criterios concretos para mejorar el aspecto de las áreas que componen las explotaciones.
Mostrar que la reducción o eliminación de los efectos medioambientales es, si cabe, aún más beneficiosa durante la fase de explotación que durante la fase de restauración.
Ayudar a lograr una armoniosa integración de las explotaciones de áridos con su entorno natural y con el paisaje.
Comprobar, con ejemplos reales, que mantener una buena apariencia de la explotación y de la planta de tratamiento es posible sin disminuir la rentabilidad de la empresa, independientemente del tamaño de ésta.
La explotación y el tratamiento de áridos en canteras y graveras son actividades no contaminantes dado que los materiales que se procesan son inertes. Sin embargo tienen mala imagen, fundamentalmente, debido a la necesidad, como toda actividad extractiva, de modificar el terreno original y, en especial, por la falta, con frecuencia, de una apariencia adecuada de la explotación y de sus instalaciones.
Las recomendaciones que aquí se recogen pueden servir como base para ir creando y cimentando una imagen de empresa moderna, adaptada a las necesidades actuales y comprometida con el Desarrollo Sostenible, a través de actuaciones concretas en materia de medio ambiente, seguridad y calidad.
La proyección de una imagen empresarial moderna requiere, necesariamente, que las explotaciones reflejen el compromiso medioambiental de las empresas y los esfuerzos realizados para acondicionar, adecuadamente, los procesos de extracción y de tratamiento, tal y como sería exigible a otros sectores industriales.
Efectivamente, si bien una buena parte de las recomendaciones que aquí se recogen están relacionadas con obligaciones legales recogidas en la legislación vigente y que, por lo tanto, deben ponerse en práctica en aquellos casos en que proceda, otras son iniciativas voluntarias que no harán sino mejorar todos los ámbitos de la actividad. Estas obligaciones legales afectan, entre otros, a:
- Características del diseño de la explotación, pistas, escombreras y depósitos de lodos.
- Mantenimiento de las infraestructuras.
- Control del polvo y del ruido.
- Restauración.
- Mantenimiento de los equipos de trabajo.
- Diseño de los puestos de trabajo.
- Medidas de seguridad en la planta de tratamiento y en las dependencias auxiliares.
- Gestión de los residuos.
- Dotación de instalaciones sanitarias y servicios de primeros auxilios.
Esta guía se estructura en distintas áreas temáticas que abordan los diferentes aspectos de la actividad:
- La imagen de la explotación y de la planta de tratamiento.
- La organización de la explotación.
- El mantenimiento, la limpieza, la gestión de los residuos, la vegetación y el control del polvo y del ruido.
- La señalización.
- Las diferentes áreas de la explotación: accesos, servicios generales, explotación y pistas, planta de tratamiento y parque de almacenamiento de áridos y dependencias auxiliares.
- La implicación de los trabajadores.
- La política de puertas abiertas y de comunicación. La buena relación con el entorno social.
La presentación de los contenidos mediante fotografías, dibujos y diagramas pretende facilitar la explicación de las diferentes medidas que se propone adoptar, siempre adaptadas a las necesidades particulares de cada explotación, respecto a:
- Accesos: limpieza, señalización y vallado.
- Báscula.
- Zonas ajardinadas: conservación de la vegetación.
- Oficinas.
- Edificaciones en general: integradas en el paisaje, bien conservadas.
- Aparcamientos: asfaltados y señalizados.
- Frentes, pistas y plataformas de la explotación conformes al proyecto aprobado.
- Planta de tratamiento: medidas contra el polvo y contra el ruido, parque de áridos señalizado, acopios bien ordenados e identificados, equipos limpios y ordenados, ausencia de material derramado, zonas de riesgo señalizadas y/o acotadas, protecciones de los equipos y, cuando se precise, carenado (integral, cintas).
- Laboratorios.
- Talleres: orden interior y limpieza.
- Vestuarios: duchas y taquillas.
- Zonas comunes: comedor y área de descanso. Salas de reuniones.
- Pantallas vegetales exteriores e interiores.
- Gestión de residuos: recogida selectiva de latas, aceites, filtros, papeles, trapos y residuos sólidos urbanos.
- Señalización interior: plano de circulación, acopios, medio ambiente.
- Comunicación externa: visitas organizadas, jornadas de puertas abiertas.
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